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Success Stories

A Fresh Idea for The Water’s Edge Church

For a lot of places of worship, Sunday mornings include faith, fellowship and more than a few donuts for members and guests. That’s been the norm for The Water’s Edge, a congregation located in west Omaha. The usual fare included a spread of donuts, bagels, coffee and juice.

But when the church heard about the Partners for a Healthy Community initiative, they were open to trying something new. After all, theirs is a community that includes fitness-minded individuals, including a group of more than 100 who are training for a marathon.

As part of their policy change, the organization recently started offering fresh fruit at each service, putting an attractive tray of bite-size grapes, apples, pineapple and melon right at the front of the line.

Making the change didn’t take extra work: The church simply added it to their weekly order from a local grocery store, so it’s convenient to pick up the tray with the rest of the snacks.

Adding a healthy treat that appeals to kids and adults alike is a small but important way The Water’s Edge shows they care about their worshippers—body, mind and spirit—says member Joseph O’Meara.

“It’s been very well received. The first week, our pastor had several people tell him they really liked having it available. And we’re seeing lots of people choose the fruit instead of donuts.”

Best of all, he adds, the church has found a simple way to make a difference.

“For ministry people, it’s often hard to think about doing one more thing. What we’re doing isn’t difficult or labor intensive. For us, this policy change is an easy thing we can do to help people start moving in the right direction.”

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En muchos lugares de culto religioso, las mañanas domingueras abarcan la fe, compañerismo y más que unas cuantas donas para los miembros e invitados. Esto había sido la norma para La Orilla del Agua, una congregación en el oeste de Omaha. Usualmente ofrecían una selección de donas, bagels, café y jugo.

Pero cuando la iglesia supo de la iniciativa Colaboradores para un Comunidad Saludable (Partners for a Healthy Community), estuvieron dispuestos a probar algo nuevo. De hecho, la suya es una comunidad que incluye gente consiente de la buena salud, incluso tiene un grupo de más de 100 personas entrenándose para un maratón.

Como parte del cambio de política, la iglesia recientemente empezó a ofrecer fruta fresca después de cada culto, poniendo un plato atractivo de bocados de uva, manzana, pina y melón al principio de la fila.

Hacer el cambio no les costó mayor trabajo. La iglesia simplemente lo añadió a su pedido semanal de la tienda de comestibles, es conveniente así simplemente recoger el plato de fruta a la vez de los demás bocadillos.

Añadiendo los tentempiés saludables que son apetitosos para los niños tanto como para los adultos es una manera sencilla pero importante en que la congregación La Orilla del Agua demuestra que está interesada en sus miembros su cuerpo, mente y espíritu, dice Joseph O’Meara, uno de los miembros.

“Ha sido bien recibido. La primera semana, nuestro pastor había oído de varias personas que de verdad les gustaba tener esto disponible. Y estamos viendo a mucha gente escoger la fruta en vez de las donas.”

También dice que lo mejor de todo es que la iglesia ha encontrado una manera sencilla para fomentar un cambio positivo.

“Para los que ministran a la gente, muchas veces es difícil pensar en hacer una cosa más. Lo que estamos haciendo no es difícil ni tampoco nos cuesta mucho trabajo. Para nosotros, este cambio de política es una cosa fácil que podemos hacer para ayudar a nuestra gente encaminarse en la dirección correcta.”

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